17 de Mayo de 2009, 19:00 horas.
Salgo de mi buzon en Yahoo y en el portal de noticias leo una nota que me hiela la sangre: hace apenas unas horas ha fallecido uno de los mas grandes hombres de nuestro tiempo, el extraordinario escritor —poeta, novelista, cuentista, analista político— Mario Benedetti, quien prefirió la justicia social antes que la fama y el éxito que alcanzan aquellos que se someten al poder.
Hasta hoy, solo habia llorado —literalmente, sin metáforas— la muerte de dos hombres: John Lennon y Antonio Carlos Jobim. Benedetti es el tercero.
Benedetti nunca cedió en su ideales revolucionarios y, como tal, sufrió las consecuencias: exilio, persecución, difusión precaria. Aun así, su altísima calidad literaria y su compromiso social lograron que el mundo lo conociera ampliamente, pues el sistema no pudo ignorarlo.
Muchos musicos hemos basado buena parte de nuestro trabajo en la obra de Benedtti, ya sea musicando sus poemas o simplemente asimilando su estilo sencillo y profundo. Benedetti nunca se refugio en la palabra como hacen los poetas del sistema para disimular su superficialidad; por lo contrario, siempre utilizo un vocabulario llano y sin complicaciones innecesarias —imágenes bellas con lenguaje directo—, lo cual es mucho mas difícil que llenar el papel con palabras artificiosas y rimbombantes. Incluso las situaciones de sus relatos y las personalidades de sus personajes eran poéticos, aun cuando hubiesen sido escritos en prosa.
Mucho hay que aprender de Benedetti, no solo literariamente, sino existencialmente.
Por ejemplo, escogió la militancia por encima del arte puro, acaso porque apostaba a algún día poder sentarse a escribir la novela de su vida sin ningún remordimiento de conciencia ("El escritor latinoamericano y la revolución posible", la cita no es textual). Y por eso no dudo en escribir textos que algunos (adivinen quienes) tacharon de panfletarios, como si el panfleto revolucionario no fuese un arte en si mismo.
Su paso por este mundo tan injusto no fue en vano. El mismo decía que "la revolución no se hace con un paro, ni con un disparo; pero todo sirve, nada se desperdicia" y su palabra, su vida, su ejemplo, son claras muestras de ello.
A manera de doloroso homenaje he subido a la red "De lo prohibido" un poema de Benedetti que musiqué hace mas de dos décadas y que no planeaba publicar todavía. Aclaro que es una grabación sin pulir que realice para fines de registro y archivo.
Descanse en paz, Mario Benedetti.
Jorge Alveláis P.




Creía que el conocimiento debía ser compartido como cualquier receta de cocina. Creía que con la ayuda de todos se podía perfeccionar ese conocimiento. Algunos no compartían su creencia.

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